8 razones de peso para ducharse con agua fría

Casi todos hemos experimentado alguna vez  la «agradable» sensación  de adentrarnos en una ducha realmente fría. A veces lo hemos experimentado por propia iniciativa, pero otras muchas veces tener la caldera estropeada ha sido nuestro mejor aliado para entrar a tomar una gélida ducha. Sea como fuere,  ducharnos con agua fría es muy beneficioso para nuestro cuerpo y nuestra mente, por lo que vamos a decirte cuales son las principales razones por las que deberías decidirte a cambiar tu bañera por un plato de ducha , o lo que es lo mismo, a cambiar el hábito de los baños calientes por las duchas frías.


BENEFICIOS DE DUCHARSE CON AGUA FRÍA:
Aumenta la energía de tu día a día:

Cuando nos adentramos en una ducha fría aumenta nuestro ritmo cardíaco, liberando un torrente de sangre a través de todo nuestro cuerpo que nos hace sentirnos más vivos y que nos proporcionará una dosis natural de energía para pasar nuestro día. La respiración profunda que exige una ducha fría nos deja una sensación de alerta durante todo el día y nos permite estar más despiertos para afrontar el trabajo.

Mejora la piel y el pelo

El agua fría ayuda a «sellar» tanto los poros de la piel como los del cuero cabelludo, evitando que la suciedad entre en contacto. De esta manera mantendremos una piel suave y un pelo más brillante, fuerte y saludable.

Mejora nuestra inmunidad

Tomar duchas frías de manera regular mejora sin duda el sistema inmune y conlleva a una mayor liberación de glóbulos blancos.

Nos permite recuperarnos antes frente a dolores musculares

Muchos atletas toman baños de hielo después del entrenamiento para reducir el dolor muscular, pero una ducha fría justo después de hacer deporte puede ser más que eficaz para evitar ciertos dolores musculares.

Alivia el estrés y la depresión

Entrar en una ducha fría o simplemente entrar de golpe en el mar a baja temperatura aumenta nuestra tolerancia frente al estrés. Por otro lado las duchas frías se han demostrado eficaces para aliviar los síntomas de depresión debido al intenso impacto de los receptores de frío en la piel, que envían una cantidad abrumadora de los impulsos eléctricos desde las terminaciones nerviosas periféricas al cerebro. Por lo tanto, se produce un efecto antidepresivo cuando tomamos duchas frías ya que estas tienen un efecto analgésico importante.

Potencian la fuerza de voluntad

Seguramente no es algo que se escuche demasiado pero desde luego que tomar una ducha de agua fría sabiendo lo que nos espera al entrar en ella potencia que seamos capaces de hacer aquello que nos conviene a través de nuestra fuerza mental.

Mejoran la fertilidad

Otra ventaja interesante  es que aumenta la fertilidad en los hombres. Un estudio reciente mostró que los hombres que dejaron de tomar baños calientes regulares mostraron un aumento del recuento de esperma de hasta el 491%.

Mejora la circulación

Las duchas frías mejoran la circulación mediante el envío de sangre a sus órganos para mantenerlos calientes. Esta estimulación del sistema circulatorio es muy bueno para su salud cardiovascular en general.

En definitiva, tomar duchas de agua fría, siempre y cuando no padezcamos del corazón, tiene múltiples beneficios para nuestro cuerpo y nuestra mente. Aprovecharnos de ello tan solo depende de nuestra fuerza de voluntad.