Decide cuál es el suelo perfecto para tu ducha

Las duchas son la opción perfecta para cualquier baño, por varias razones. En primer lugar, eliminan las barreras arquitectónicas de las bañeras, por lo que resultan mucho más accesibles para cualquier persona, tenga la edad y las capacidades que tenga, y facilita las tareas de limpieza. Asimismo, contribuyen a que ahorres agua, puesto que la cantidad de agua empleada para darse una ducha es un 90% menor a la que se usa para un baño.

Descubre qué tipos de suelos de ducha encajan más con tu baño

Se puede distinguir entre suelos de varios materiales y formas. Algunos de estos son:

  • Suelos acrílicos: están compuestos por una capa interna de fibra de vidrio o poliuretano, recubierta por una de acrílico. Existen muchos suelos que cuentan con un refuerzo de aglomerado de alta densidad, colocado para otorgar una mayor dureza y robustez, lo que permite que no se deforme en el momento en el que se coloque la mampara.
  • Suelos de carga mineral o de resina: están fabricados con una mezcla de resinas de mármoles. Suelen tener una altura aproximada de unos tres centímetros, por lo que resultan perfectos para ser colocados al mismo nivel del suelo, lo que ayudará a que se eliminen por completo los obstáculos a la hora de acceder a la ducha. El mayor inconveniente que pueden tener estos suelos es que resultan bastante caros, pero son suelos muy sólidos, pesados, antideslizantes, resistentes a los golpes, modernos y se pueden personalizar como a ti más te guste.
  • Suelos de cerámica: están fabricados con feldesparto, arcilla y arenas silíceas. Esta opción ofrece bastante resistencia a los productos químicos y son los más económicos. Sin embargo, tienen también inconvenientes, puesto que son difíciles de instalar, por su peso y gragilidad, y suelen ser bastante altos, entre 6,5 y 10 centímetros por lo menos, por lo que resulta más complicado instalarlos al mismo nivel que el suelo. El mejor esmalte para este tipo de suelos es el gel coat, puesto que es antideslizante, antibacteriano y resistente.
  • Suelos de piedra natural: se componen con materiales como la pizarra, el granito o el mármol. Tienen características bastante similares a los suelos de carga mineral, aunque resultan algo menos resistentes a los golpes. Sin embargo, son mucho más cálidas que las anteriores.

En cuanto al estilo que puede tener nuestro plato de ducha, encontramos que pueden estar a ras de suelo, es decir, al mismo nivel que el pavimento de nuestro baño, o a diferente altura, lo que proporcionará una mayor dificultad de acceso, aunque no demasiada.

Los suelos continuos aportan homogeneidad y un carácter zen al diseño de tu baño. Los suelos a doble altura le dan una personalidad especial. Desde Bañera por ducha, te invitamos a que pienses en la opción de combinar los dos: idea un suelo continuo en el que el plato de ducha tenga un diseño diferente al pavimento del resto de tu baño. Te encantará la idea.