¿Por qué instalar en tu baño una ducha tipo lluvia?

Si bien es cierto que las duchas han sido utilizadas hasta hace unos años únicamente como herramienta de aseo, con el paso del tiempo, debido a la evolución de funcionalidades y aporte decorativo, se han convertido en un complemento de baño indispensable con múltiples beneficios. Entre todos los modelos que podríamos destacar, hoy queremos hablarte de la ducha tipo lluvia, un claro ejemplo de que modernidad e higiene pueden ir de la mano. ¡Descubre por qué instalarla con nosotros!

¿Cómo es la ducha tipo lluvia?

Llovizna, chubasco, aguacero… La lluvia puede expresarse de diferentes maneras, y el baño no iba a quedarse sin recrear la suya propia. Y es que el mercado ha desarrollado modelos de ducha que rinden homenaje a este mágico fenómeno y su efecto.

Aunque una ducha tipo lluvia se distancie de las opciones tradicionales, guarda numerosas similitudes, excepto el tamaño de la alcachofa y la forma en la que el agua cae. Sin duda, un elemento excelente para el baño que recrea la más refrescante y copiosa cascada.

La ducha con efecto lluvia y sus ventajas decorativas

Tal y como ahondaremos a continuación, las duchas tipo lluvia no sólo convierten nuestra rutina de aseo en algo más agradable, sino que tienen un gran aporte a nivel decorativo. Ya lo hemos dicho en más de una ocasión, el baño es una estancia que no sólo debe ofrecer higiene, sino bienestar.

Por su parte, la ducha con efecto lluvia proporciona una imagen más minimalista y depurada que los modelos tradicionales. Una solución ideal para baños modernos y sofisticados. ¡Por algo son tendencia!

Beneficios de la ducha tipo lluvia durante el aseo

Una mayor relajación. Uno de los mayores beneficios de la ducha con efecto lluvia es su capacidad para mezclar estilo y bienestar, hecho que se produce debido a la forma que tiene de caer el agua, envolviéndonos. Además, permite elegir entre diferentes opciones en función del chorro que busquemos. Puedes optar por un resultado más relajante, estimulante…

Mejora la circulación y las contracturas gracias a la regulación del agua en cuanto a la temperatura e intensidad. Por otro lado, al caer de manera uniforme, si utilizamos una presión más alta, conseguimos relajar considerablemente la zona donde se tenga una molestia o contractura.

La ducha tipo lluvia es sinónimo de ahorro

Por último, pero no menos importante, la posibilidad de regular el caudal de agua de la que disponen las duchas con efecto lluvia hará que el consumo sea mucho menor. Por ello, no sólo obtendremos un ahorro económico, sino que llevaremos a cabo un uso respetuoso para el medio ambiente.

Como puedes comprobar, esta alternativa es excelente por numerosos motivos. Si estás pensando en instalarla en tu baño o en llevar a cabo una reforma, no dudes en contactar con Bañeraporducha. ¡Estaremos encantados de ayudarte!